Pasando lista en el aula virtual… Alumnado ausente.

El Dr. Lorenzo García Aretio denomina al alumnado ausente como aquel que se inscribió o lo inscribieron en la comunidad pero que transcurrido un tiempo la ignoran y ni siquiera acceden a la información generada, aunque no se dan de baja de ella.

Jamás leen un mensaje, aunque les llegan todos. Están pero como si no estuvieran, ausentes. Desfiguran a la propia comunidad que luce un número determinado de miembros, sin poder distinguir entre éstos “ausentes” y los anteriores “silenciosos”, dado que los únicos bien identificados son los dos primeros grupos.

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¿Cómo es posible esta actitud?

Aunque el presupuesto que se asocia al software social y a las redes sociales es del establecimiento de un sentimiento de comunidad elaborado a través de la conexión y de la colaboración, hay que tener en cuenta que no todo el mundo se siente cómodo actuando de esta forma; de la misma manera que no todas las personas aprenden de igual forma, en las personas prevalece una mayor o menor disposición a colaborar o a actuar individualmente.

La falta de confianza en uno mismo o en los demás, la carencia de recursos para interactuar socialmente, el sentimiento de no controlar la tecnología, el rol o papel que desempeña cada miembro, etc., son algunas causas que pueden dificultar la participación del estudiante en línea. Es necesario, entonces, que quienes lideran el uso de este tipo de recursos tengan en cuenta estos aspectos diferenciales para tratar de acotar la influencia que los mismos pueden llegar a ejercer sobre las comunidades que se puedan formar.

¿Qué frustra al estudiante en línea?

Parece razonable comenzar por el propio estudiante.

  • No disponer de suficiente tiempo.
  • Albergar unas expectativas irreales.
  • Matricularse en un curso que no responda enteramente a sus objetivos.
  • No tener estrategias y destrezas adecuadas a la formación en línea.
  • No participar en actividades colaborativas.
  • Desconocer los canales de ayuda.

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Aun siendo el estudiante un elemento central, el tutor debe ser consciente de las acciones o carencias en las que él mismo puede incurrir. A pesar de sus funciones facilitadoras y de guía, con el acierto o la torpeza de sus acciones los tutores pueden influir de manera determinante en la motivación o en la frustración de sus estudiantes. Por tanto, el tutor debería prevenir o evitar algunas acciones o situaciones. Veámoslas.

No dar respuesta o dar respuesta tardía

De todas las acciones –o inacciones– del tutor que pueden causar frustración o desmotivación en el estudiante en línea, tal vez sea ésta la más grave. El estudiante que no recibe indicaciones, o respuesta, o clarificación, considera que no tiene el apoyo de su formador. El tutor en línea debe ser consciente de que una respuesta rápida y adecuada, incluso del tipo «lo averiguo y te contesto », mantiene al estudiante motivado y consciente de que dispone de un canal abierto con su formador.

Tener una presencia esporádica o nula en el aula

Se acepta comúnmente que la acción del tutor a lo largo del curso en línea es crucial para el éxito de los estudiantes. Sin embargo, el tutor, además de aplicar correctamente y a tiempo la acción docente diseñada, debe Estar presente en el aula con regularidad, dejando mensajes con indicaciones, aclaraciones y preguntas.
Saber que al comenzar el curso su misión consiste en orientar a los estudiantes en su primer contacto con los contenidos y recursos, y en el trabajo y la planificación del esfuerzo durante el curso. Aumentar progresivamente el grado de socialización y empatía hacia sus estudiantes (Conrad, 2002).

No mostrar claridad en las indicaciones

Además del esfuerzo que conlleva estudiar, conectarse y participar en el aula, para el estudiante en línea el hecho de encontrar ambigüedad o falta de indicaciones o de no saber a ciencia cierta qué pasos hay que seguir es desalentador. Sería un error pensar que los estudiantes que ya han participado en varias asignaturas cursos virtuales no requieren indicaciones e informaciones claras desde el inicio de la formación (Conrad, 2002: 220).
Por lo tanto, el tutor debe poner a disposición de sus estudiantes toda la información, los contenidos, los recursos y los criterios de evaluación ya desde el principio, a fin de prevenir situaciones problemáticas para los estudiantes, de manera que su primer contacto con el curso no se convierta en la primera frustración.

Ser excesivamente rígido

Aun reconociendo que por lo general el tutor debe aplicar, respetar y hacer respetar los plazos, todo estudiante en línea, por muy exitoso que sea, necesita en algún momento dado una cierta flexibilidad por parte de su profesor o profesora. La excesiva rigidez en plazos y fechas puede convertirse en una gran dificultad para el estudiante, e incluso puede llevarlo al abandono.

No mostrar cercanía

El tutor en línea debe mostrarse accesible y debe ser accesible a sus estudiantes, de forma que pueda motivarlos y guiarlos adecuadamente. Esta cercanía fomentará que el estudiante pregunte sus dudas o comunique sus problemas. La lejanía propiciará que las dudas se queden sin preguntar o sin resolver.

Contribuir a la sobrecarga del estudiante

En cualquier entorno formativo, y especialmente en la formación en línea, el peligro de saturación de información es evidente. Prendergast (2003) indica lo siguiente: “Los tutores en línea experimentados regulan el flujo de información, de manera que los estudiantes dispongan de suficiente actividad para estar motivados, a la vez que no les sobrecargan con demasiada información”.

No fomentar la interacción y la colaboración

En el diseño y el desarrollo de la formación en línea se considera que el aprendizaje es un proceso de construcción del conocimiento (Guitert y Giménez, 2000), donde la colaboración entre estudiantes en línea y su percepción de pertenecer a un grupo previene la desmotivación y el abandono (Lee, 2003).
El diseño de un curso en línea puede tener un alto componente conceptual o procedimental, pero puede dejar de lado el aspecto procesual y social del aprendizaje (Hopkins, en prensa). Si el docente no tiene en cuenta la marcada influencia de la interacción y la colaboración en el aprendizaje del estudiante (Badia y Mominó, 2001), estará reforzando la individualidad y el aislamiento del estudiante, factores que podrían llevar a una situación problemática.

¿Cómo evitar la no participación?

En resumen, un e-tutor tiene que estar inventando siempre maneras de conocer a las personas que tiene al otro lado para ayudarlas. Claro, esto tiene una dificultad…”un buen profesor debe saber escuchar”…pero ¿cómo escuchar (percibir, valorar) si no están delante los alumnos? No hay otro modo, que mediante la comunicación escrita. No nos vemos, nos leemos. Si queremos evitar la no participación como tutores deberíamos:

  • Revisar que todos los participantes conozcan cómo enviar y responder/replicar mensajes de otros compañeros.
  • Dar a los participantes suficiente tiempo para que puedan utilizar el foro online, antes de insistir en que envíen sus respuestas.
  • Proporcionar diferentes áreas temáticas para reflexiones y comentarios (por ejemplo, un área temática concreta y otra para entablar relaciones sociales).
  • Destinar un participante activo a cada participante rezagado para que le sirva de mentor.

En esencia, ser tutor no es muy diferente del trabajo de otros educadores en cursos presenciales. Sin embargo, ya vemos como el trabajo de tutor en cursos por Internet tiene algunas peculiaridades inherentes principalmente al medio y, también, a la educación a distancia en sí.

Tutor es el educador que anima y facilita la educación por Internet, con el objetivo de conseguir el real aprendizaje del alumnado, teniendo conocimientos suficientes en metodología educativa, herramientas de ambiente educativo por Internet y en el contenido del curso, actuando de forma creativa, participativa, compañera, aprendiendo constantemente y perfeccionando su trabajo a cada día.

Ánimo, suerte y un muy cordial saludo.

La tubería es más importante que su contenido.

Sin duda, la sociedad cambia y evoluciona… nuestro alumnado vive en una era digital y debemos prepararlos para un futuro incierto y complejo, ese es el cometido de la escuela y de los profesionales que desarrollamos nuestra labor profesional en ella… y en todo esto la formación del profesorado constituye un elemento fundamental para dar respuesta a los nuevos retos educativos planteados, siendo factor clave para conseguir la mejora de la competencia profesional de los docentes y contribuyendo, en consecuencia, al desarrollo de una enseñanza de calidad y equidad. Si hablamos de calidad educativa y de formar un alumnado competente para la sociedad que le ha tocado vivir solo podremos conseguirlo si contamos con un profesorado igualmente formado y competente.

Las palabras de George Siemens describen la situación actual…”La tubería es más importante que su contenido.  Nuestra habilidad para aprender lo que necesitamos mañana es más importante que lo que sabemos hoy.  Un verdadero reto para cualquier teoría de aprendizaje es activar el conocimiento adquirido en el sitio de aplicación. Sin embargo, cuando el conocimiento se necesita, pero no es conocido, la habilidad de conectarse con fuentes que corresponden a lo que se requiere es una habilidad vital. A medida que el conocimiento crece y evoluciona, el acceso a lo que se necesita es más importante que lo que el aprendiz posee actualmente.

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El conectivismo presenta un modelo de aprendizaje que reconoce los movimientos tectónicos en una sociedad en donde el aprendizaje ha dejado de ser una actividad interna e individual.  La forma en la cual trabajan y funcionan las personas se altera cuando se usan nuevas herramientas.  El área de la educación ha sido lenta para reconocer el impacto de nuevas herramientas de aprendizaje y los cambios ambientales, en la concepción misma de lo que significa aprender. El conectivismo provee una mirada a las habilidades de aprendizaje y las tareas necesarias para que los aprendices florezcan en una era digital”.

Carlos Marcelo nos dice que el concepto de formación tiene que ver con la capacidad de formación, así como con la voluntad de perfeccionamiento. Es decir, el profesorado, será el protagonista y, por lo tanto, responsable de su proceso formativo. Valorando sus procesos autoformativos, será mediante la reflexión cuando los docentes encuentren el camino adecuado para su perfeccionamiento profesional y, también, personal.

Sin duda, debemos tomar conciencia de nuestras competencias profesionales… pero quizás resulte de mayor utilidad reconocer aquellos aspectos que necesitan mayor atención y perfeccionamiento. Y en ello estamos… Ánimo, suerte y un cordial saludo.

Bases, mediaciones y futuro de la educación a distancia en la sociedad digital.

“Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida”.
Woody Allen

Considero interesante realizar un comentario sobre una reciente publicación de Lorenzo García Aretio. Catedrático de Universidad. Titular de la Cátedra UNESCO de Educación a Distancia (CUED) de la UNED de España. Director de la RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia.

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Lorenzo García nos recuerda que nos encontramos en otra sociedad, en la sociedad del conocimiento, en la sociedad digital. Esa sociedad la componen nuevos ciudadanos que nacen y crecen en un contexto social y tecnológico muy diferente al de sus padres y abuelos. Esos ciudadanos con hábitos diferentes, aprenden también de manera distinta a como se hacía antes. Esa sociedad digital ha generado modelos de aprendizaje como el e-learning, b-learning, m-learning, aprendizaje colaborativo, invisible, mediado, rizomático… Aprendizajes muy ligados a la nueva corriente del conectivismo.

AVANCE

Sin duda, los avances tecnológicos han pulverizado los límites de espacio y tiempo en la educación… y estos avances están permitiendo una interacción personalizada y cercana independiente de dónde nos encontremos. Pero aunque la tecnología facilita extraordinariamente la comunicación no debemos caer deslumbrados por ella y continuamente debemos explorar las nuevas perspectivas que se nos abren en esta nueva educación conectada.

LIBRO

El gráfico anterior es un esquema de los contenidos del libro. Encontramos los tres grandes ámbitos de reflexión y propuestas: las bases, las mediaciones y el futuro de la EaD. El mismo autor desgrana los contenidos clave en su blog [http://aretio.hypotheses.org/]. La serie completa, es ésta:

También podemos repasar el índice completo en:

Espero que la información os resulte de interés… ánimo y suerte. Un cordial saludo.